Cómo influir en otros, Pt. 2: Estructura y Storytelling

Por: Andrés Oliveros

¿Dónde nos quedamos?

En la entrega pasada escribí sobre la importancia de diseñar una estrategia de influencia, y propuse nuestro Playbook como guía. 

En esta segunda parte hablaré sobre Estructura y Storytelling, la respuesta de Astrolab a la pregunta de ¿Cómo lleno la sección de Ideas? 

Me gustaría compartir contigo algo de lo que hemos aprendido sobre cómo:

  • Elegir qué argumentos quieres comunicar
  • Determinar cómo ordenarlos
  • Encontrar cómo comunicar bien cada argumento

El tema puede ser pesado, pero haré lo posible por hacerlo corto, fácil de leer y entretenido.

“Necesitas mejorar tu storytelling”

Empecemos respondiendo una pregunta. ¿Qué significa cuando alguien dice que necesita mejorar su storytelling

Para Astrolab, ser un buen storyteller equivale a la capacidad de usar herramientas de storytelling oral para:

  1. Construir relaciones,
  2. Comunicarte con claridad,
  3. Inspirar a la acción

Lo que sigue es responder cómo hacer esto.

Estructura y storytelling

Las palabras estructura y storytelling están muy relacionadas:

  • Estructura va de elegir y ordenar los argumentos a comunicar,
  • Storytelling va de asegurarse que la estructura funcione (aka tenga una estructura narrativa), y de que cada uno de los argumentos se acompañe de ejemplos o anécdotas específicas 

Lo primero que quiero decir es que todos podemos mejorar en esto. En Magic Words, el profesor de Wharton —la escuela de negocios de la Universidad de Pennsylvania— Jonah Berger escribe:

Con el entrenamiento y la práctica adecuados, contar grandes historias es una habilidad que cualquiera puede desarrollar. Al entender cómo funcionan las historias y la ciencia detrás de ellas, podemos hacer que cualquier historia sea más impactante.

Primero, haré una lista de los pasos que suelo seguir a la hora de elegir la estructura y el storytelling que usaré en una conversación, junta o presentación, y luego daré algunos tips específicos por cada paso. Tomaré de referencia esta plática de ocho minutos que di hace unas semanas en un evento en Penn. 

  1. Contesta las preguntas de qué, porqué y cómo
  2. Define cada una de estas ideas de manera abstracta
  3. Ahora hazlas concretas
  4. Abrir / Cerrar
  5. Construye cinco diapositivas

1. Qué, porqué y cómo

¿Por qué a veces entendemos muy bien lo que dice alguien, y otras veces no? ¿por qué salimos confundidos de algunas conversaciones mientras que salimos llenos de energía de otras? 

Mi respuesta básica es que entendemos mejor cuando las palabras de alguien nos ayudan a responder tres preguntas sobre su idea (que por cierto representan los elementos básicos de una narrativa según Astrolab): 

  • de qué me está hablando (cuál es la idea principal de tu mensaje: la decisión o insight que quieres compartir); 
  • por qué es importante (para mí, para el negocio, para la organización), y 
  • qué requiere de mí, cómo piensa que su idea va a funcionar, cuáles son los pasos a seguir (cómo). 

Ahora, no necesitas titular tus ideas así (“idea uno: qué, idea dos: porqué…”). Más bien conceptualízalas como preguntas que tu audiencia se va a hacer sobre tu mensaje. Asegúrate de contestarlas de una u otra manera.

Lo primero que hice cuando empecé a preparar mi plática fue responder las preguntas de qué (aprende a usar tres tipos de historias), por qué (para ser un crack en las pláticas breves donde puedes hacerte notar profesionalmente) y cómo (aquí van ejemplos de cómo se ven esas historias, y qué elementos necesitas cuidar).

El siguiente paso consiste en desarrollar cada una de estas tres ideas, cuidando cubrir todas tus bases.

¿Cómo cubres tus bases? Asegurándote de usar elementos abstractos y concretos en cada idea. 

2. Abstracción

Hace unos años me topé con un concepto que me pareció fascinante: la escalera de la abstracción. Lo encontré por primera vez leyendo Storycraft.

La escalera de la abstracción es una metáfora que ayuda a entender cómo una idea siempre puede ser más o menos abstracta. Piensa en Google Maps: puedes ver el país de México, o puedes ver la casa de la familia de Jacinto Hernández en el Aquichal, San Luis Potosí. Con las ideas sucede lo mismo. 

El concepto fue codificado o descrito por primera vez por S. I. Hayakawa, un lingüista americano-japonés. Hayakawa escribió un libro en 1939 donde habla sobre la progresión de conceptos aplicable a una vaca llamada Bessie (riqueza, activos, activos en una granja, ganado, vacas, una vaca llamada Bessie). 

Entre más arriba, más abstracto, y entre más abajo, más concreto. 

No quiero ñoñear mucho más, pero te dejo dos imágenes que te servirán para entender cómo podría usarse… ¡y cómo se relaciona con qué, por qué y cómo!

Cómo influir en otros - Astrolab Storytelling

La pregunta que sigue es: ¿cuál extremo es mejor: lo abstracto o lo concreto? ¡Ambos!

Jonah Berger de nuevo

Usar lenguaje concreto o abstracto depende de lo que quieras lograr. ¿Quieres ayudar a las personas a entender una idea compleja, sentirse escuchadas o facilitar la memoria? Usa lenguaje concreto (…). Pero si queremos que las personas piensen que nuestra idea tiene potencial o que somos visionarios, el lenguaje abstracto es más efectivo.

En Astrolab creemos que los elementos narrativos (es decir, las series de ideas que responden a los qués, porqués y cómos) están en los niveles superiores de la escalera de la abstracción, y las historias, anécdotas o ejemplos se encuentran abajo.

Así escribí las tres ideas de mi plática de manera abstracta: 

  • Las historias de origen son sobre uno o dos momentos que dieron forma a tu carrera profesional, y te ayudan a construir confianza
  • Las historias de insight son sobre un momento donde descubriste algo o resolviste un problema, y te sirven para demostrar credibilidad
  • Las historias de conexión son sobre una vivencia personal que le facilita a tu audiencia conectar contigo, y te sirven para construir simpatía

 

Lo que sigue es llevar cada una de esas ideas al extremo inferior de la escalera de la abstracción. 

3. Ahora, convierte esas ideas en elementos concretos

¿Cómo descender? Describiendo una escena que ayude a ejemplificar la idea que intentas comunicar. Los seres humanos tenemos al menos cien mil años compartiendo nuestras experiencias en formato de historias.

Para no repetir, te sugiero leer estos recursos que te servirán para encontrar y codificar esas historias: 

Ahí mismo encontrarás razones de porqué te conviene usar historias, pero te dejo una más.

Las historias generan transportación narrativa, un concepto de psicología que apareció por primera vez en un artículo escrito en 1993 por Richard Gerrig.

Gerrig, un profesor de psicología que obtuvo su phD en Stanford, fue el primero en equiparar la experiencia de escuchar una buena historia con un viaje, y con la sensación de perderse.

Algunos académicos han realizado experimentos para probar la existencia de este concepto, pero no fue sino hasta el 2014 que cuatro investigadores realizaron un meta análisis —es decir, un análisis de estudios— de setenta y seis artículos académicos sobre el tema.

¿Qué concluyeron? Lo siguiente:

El efecto de la transportación narrativa en las respuestas afectivas es especialmente grande (…). También lleva a pensamientos menos críticos.

¿Qué sabemos hoy de la transportación narrativa? Que se trata de un proceso mental en donde la atención, imágenes y sentimientos se fusionan. Esto no garantiza la influencia, pero sí aumenta la probabilidad de que los demás quieran escuchar tus ideas.

Así que si quieres aprovechar el poder de lo concreto y de la transportación narrativa, incorpora historias breves.

4. Abrir / Cerrar

Ahora, decide cómo abrir y cerrar tu presentación.

Para abrir:

  • incluye un gancho que abra toda tu intervención y que pique la curiosidad: puede ser una pregunta o una pequeña historia;
  • una descripción básica de tus tres ideas (“hoy hablaré sobre X, sobre porqué tenemos que hacer Y, y al final hablaré sobre Z”)

Para cerrar:

  • un resumen de lo que expusiste,
  • una especie de propósito o enunciado de relevancia (“quiero cerrar recordando porqué esto es importante…”)

Te comparto el índice que seguí para mi plática:

  1. Primero conté una historia para conectar con la audiencia
  2. Luego, introduje mi tema: “voy a hablar de X” (qué), y “esto importa por Y” (porqué)
  3. Después, hablé de cada uno de los tres tipos de historias, siguiendo una dinámica muy similar por tipo de historia:
    1. nombre de la historia
    2. qué tipo de evento describe cada historia
    3. un ejemplo de esa historia
    4. porqué funciona
  4. Finalmente, hice un recuento de lo que había hablado (“hoy hablé sobre estos tres tipos de historias”), y
  5. Me despedí con un enunciado de relevancia (“el mundo te está esperando”).

5. Construye tus diapositivas

En Astrolab llamamos Storyline a tu set de diapositivas básicas, las que determinan el índice y guía de toda tu presentación. Acá puedes descargar una copia y abrirla en PowerPoint o Keynote. La idea es que estas cinco o seis diapositivas te sirvan de ancla o de mapa para todo lo que vas a decir, de síntesis en caso de que tengas poco tiempo, y de recordatorio (no olvides hablar de los temas que aparecen en estas slides).

Sólo un tip son respecto a tus diapositivas: asegúrate que pasen la regla de los cinco segundos. Si tu audiencia no puede descifrar todo el contenido de tu diapositiva en cinco segundos, pártela en dos, tres, o más slides: si les pides que lean la slide, dejarán de ponerte atención.

Por último, tus palabras son como una lámpara: úsalas para enfocar la atención de tu audiencia en la parte de la slide que quieres discutir o mostrar.

———

¿Cómo saber si ya estás listo o preparado?

Pues… te voy a confesar algo: probablemente nunca te sientas a gusto, pero esto no es malo.

A diferencia de aprender a hablar un idioma, donde el objetivo es poderte comunicar efectivamente con alguien en ese idioma, leerlo y dominar la mayoría de las reglas gramaticales y vocales, ser mejor en estructurar y comunicar tus ideas carece de un techo.

Siempre puedes ser mejor, y los rendimientos nunca decrecen. Quizá por eso sigue apareciendo al principio de cada lista de las habilidades más deseadas. Una mejor analogía es estar físicamente sano: de nada sirve llegar. El reto es mantenerte ahí, mantenerte abierto a seguir  mejorando.

Por otro lado, te dejo tres consejos más sobre cómo seguirte preparando para una presentación o junta importante.

1. Siempre puedes practicar más: mira cuántas veces grabé esta plática en Google Slides:

Cómo influir en otros, Pt. 2

2. Usa tu adrenalina a tu favor: sentir nervios no es malo. O más bien, es inevitable. La oportunidad que tienes es de enmarcar esa

3. Sé amable contigo: puedes practicar mil horas, y como quiera hacer un trabajo mediocre o hasta malo al presentar. Y sabes qué, honestamente NO IMPORTA. Siempre puedes recuperarte. Aprende a dejar ir.

Acá las otras entregas de esta serie:

Sobre el autor

Andrés Oliveros

Co-founder



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3 Comments
Ivan
2 years ago

Me gustó la estructura de Que, porque y como El artículo me pareció muy interesante. Me gustó la forma en que el explicas la importancia de estructurar tu mensaje y usar elementos narrativos para influir en otros. La idea de usar la estructura de “Que, porque y como” para contar historias me parece muy útil. Me queda claro que esta estructura ayuda a que el mensaje sea claro y fácil de entender. Además, como explicas que es importante usar tanto lenguaje abstracto como concreto para que la historia sea más impactante. En general, me parece que este artículo es una… Read more »

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