¿Qué es mejor: control o autonomía en una organización?

Por: Analucía Richo

¿Qué es una polaridad?

Hay preguntas para las que no hay una sola respuesta.

En estos casos nos vemos tentados a responder depende o a dar una respuesta acompañada de una explicación. La semana pasada me encontré en una situación como éstas, y eso detonó este artículo donde quiero hablar sobre el concepto de polaridades, y sobre cómo abordarlas.

Óscar, alguien más de la oficina y yo estábamos en un stand up meeting. Entonces, Óscar dijo -un poco preocupado-:

Oigan necesito ayuda. Esto no está funcionando. Tengo 3 propuestas retrasadas. Creo que necesitamos volver a hacer un proceso más controlado para que siempre salgan de la misma calidad y a tiempo.

Cuando escucho comentarios de este estilo, un foquito rojo se enciende en mi cabeza. Entro en modo reflexivo:

¿Estamos haciendo bien las cosas? ¿será mejor que haya solo una persona que ponga precios, una que revise propuestas y un equipo encargado de desarrollar las soluciones? ¿centralizamos o descentralizamos? ¿control o autonomía?

Los métodos de solución de problemas comunes se quedan cortos para resolver estas preguntas, a las que se les conoce como polaridades.

Un problema común (la suma de uno más uno, o la forma correcta de escribir la palabra árbol) es aquel que tiene sólo una respuesta correcta. Todos estamos de acuerdo en las respuestas a estas preguntas.
Por otro lado, una polaridad -que además son inevitables y recurrentes- no tienen una única solución.

¿Control o autonomía en una organización?

Lo primero que quiero decir sobre la polaridad control-autonomía es que la solución que da mejores resultados se encuentra en el balance de ambas.

A pesar de que la palabra control suele tener connotaciones negativas y nos hace pensar en burocracia y lentitud para generar nuevas ideas, tiene su lado positivo.

Cuando hay control las personas están alineadas hacia un objetivo y se evitan los retrabajos. De la misma manera la autonomía tiene puntos negativos (ineficiencias, costos más altos) y otros positivos (genera motivación y compromiso).

Cuando una empresa cambia de estrategia -digamos en un espacio de dos a cuatro años-, es frecuente que los líderes planteen resolver problemas con la polaridad opuesta: si vivieron años de mucho control, seguramente alguien va a proponer autonomía, y viceversa. Lo que ocurre es que por un tiempo la organización se desempeña mejor, pero eventualmente los puntos negativos de la polaridad que se haya elegido resurgen.
Cómo resolver la polaridad control-vs-autonomía en una organización
¿Cómo se resuelve esta disyuntiva? Tomando lo mejor cada alternativa. Por ejemplo: definir claramente una estrategia y líneas de acción (control) y a la vez permitir que los colaboradores desarrollen sus propios cómos (autonomía).
Cómo resolver la polaridad control-vs-autonomía en una organización

Un ejemplo

Vuelvo al ejemplo de Óscar con el que empecé el artículo.

Lo que tendríamos que hacer es entender porqué se están retrasando las propuestas, y revisar si a alguien le está sucediendo lo mismo. Para aumentar la probabilidad de que las propuestas salgan a tiempo podríamos alinear a todo el equipo bajo algunas reglas simples, que den suficiente claridad y estabilidad al equipo.

Esto facilitaría la toma de decisiones y haría más fácil priorizar tareas. Estas reglas tendrían que ser lo suficientemente flexibles para dar independencia al equipo.
Por ejemplo, en este tema entre comercial y operaciones:

  1. Darle prioridad a un cliente que nos buscó versus un cliente al que nosotros estamos buscando
  2. Darle prioridad a un cliente que es ágil en su toma de decisiones versus un cliente más lento
  3. Darle prioridad a una propuesta que haya pedido un tomador de decisión versus una propuesta que, según tu percepción, te está solicitando el área de abastecimiento y compras para incluirte en una terna de proveedores

Otra manera muy simple resolver la elección entre control y autonomía consiste en bajar a acciones concretas los principios o valores de la empresa donde trabajas.

Por ejemplo, para nuestro valor de nuestros clientes buscan relaciones, historias y momentos increíbles, las acciones podrían ser:

  • llama al cliente mientras se genera propuesta
  • cuéntale casos de éxito
  • incorpora momentos poderosos en el proceso de venta

¡Gana!

Existe una ventaja competitiva significativa para aquellos líderes, equipos y organizaciones que
distingan entre un problema para resolver y una polaridad a administrar.
Te invito a que la próxima vez que estés ante un aparente problema pienses si más bien es una polaridad.


¿Quieres un acompañante en este viaje entre el control y la autonomía? Escribe a hola@astrolab.mx para contarte cómo podemos ayudarte.

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Sobre la autora

Analucía Richo

Analucía cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. ⚖️



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