Prepárate para el maratón, no el sprint.

Por: Azul Marturet

Si hicieras una encuesta en tu organización, la gran mayoría de los líderes dirían que tener y vivir una estrategia es fundamental.

La pregunta entonces es ¿por qué tanto de nuestro tiempo y energía se desgastan convenciendo a los demás de la relevancia de la estrategia?

La historia va algo así:

Tienes un “kick-off” muy emocionante con todos los directivos, las primeras sesiones de cocreación están muy energizadas, las juntas de seguimiento iniciales están cargadas de iniciativas y conforme avanza el tiempo, se erosiona esa energía y empiezas a notar resistencia al proceso.
Empiezas a escuchar comentarios como:

  • “No he visto los resultados esperados, ¿estamos seguros de que vamos en el camino correcto?”.
  • “Regresé a la manera anterior de medir las cosas, mi equipo estaba más cómodo y nunca se adaptó a la nueva manera de hacer las cosas”.
  • “Creo que estas iniciativas no aplican para mi área”.

¿Que pasa con los CEO’s y Líderes?

Son cuestionados sobre su estrategia, tanto por su equipo, la junta de directores y el mercado. Armados de paciencia y fe en el proceso, buscan discernir entre la resistencia que robustece el proceso y aquella que no tiene fundamentos. Ellos entienden que la estrategia es un maratón y no un sprint, y supone un balance de resultados a corto y largo plazo. En cambio, el resto de la organización se puede llegar a frustrar al no ver resultados inmediatos y no tener claridad sobre el final deseado.
Los líderes tienen las mejores intenciones, pero hay ciertas prácticas dentro de las organizaciones que desgastan la ejecución de la estrategia. La falta de comunicación y claridad, la organización en silos, la falta de alineación, y una sobre-planeación inquietan a los involucrados. En este contexto, la estrategia realmente no prospera.
Si el despliegue de la estrategia se está complicando, necesitas revisar tus iniciativas y procesos para adecuarlos. Se trata de identificar qué exactamente en el proceso es lo que no funciona, ¿los objetivos?, ¿el sistema de gestión?, ¿la comunicación?, ¿el presupuesto?, ¿la gente? para así poder revisar estos aspectos de manera puntual.
La estrategia es un proceso dinámico que se adapta de manera distinta a cada tipo de organización. El arte está en encontrar de qué manera puedes hacer que tu organización le dedique tiempo a planear -en miras hacia el futuro- para estructurar y ordenar los objetivos a corto, mediano y largo plazo y no dejarse sumergir completamente en la operación del día a día.

Con tantas complejidades, ¿por qué insistir en una planeación estratégica?

La estrategia es lo que te permite esbozar un futuro e imaginar a tu organización en él. La planeación estratégica brinda a tu organización una dirección, un horizonte y una alineación que te apoya para enfocar recursos en lo que más sume para la apuesta a largo plazo. Además, da la pauta para el diseño de herramientas y sistemas que te van a permitir gestionar y controlar el rumbo indicado.
Es lo que te lleva a definir qué quieres construir para diferenciarte de los demás y asegurar una posición única. Te permite aterrizar un sueño o concepto a planes concretos de corto, mediano y largo plazo que te acercan a alcanzar tu visión.

Recomendaciones para reducir la complejidad (no estás sólo):

  1. Adapta tu planeación estratégica a las necesidades de tu organización.
  2. Asegúrate que tu planeación estratégica y tu cultura organizacional estén alineadas y se retroalimenten entre sí.
  3. Define cómo vas a medir el éxito de tus planes.
  4. Ármate con los argumentos suficientes para defender tu estrategia, si no la puedes defender, quizás hay que revisarla.
  5. ¡No tengas miedo de iterar tu proceso y tu plan estratégico! Los escenarios cambian y con ellos los supuestos y apuestas.
  6. Prepárate para la resistencia, lo desconocido y el cambio inquietan a las personas. Sin embargo, aprende a identificar y utilizar aquella retroalimentación que es útil para asegurar el éxito de la estrategia.
  7. ¡Lidera con el ejemplo! Los líderes de la organización son responsables de modelar lo que esperan de sus equipos.

Con el futuro siendo tan incierto, puede ser desalentador tratar de imaginarlo, tendríamos vocación muy distinta si pudiéramos predecir el futuro. No se trata de atinarle al futuro, sino de llevar a toda una organización a construir por un fin común, validando lo que se puede con la información que tenemos, tomando los riesgos que hagan sentido en su momento y adaptándose para no ser uno más en el camino.
El día a día te puede funcionar por hoy, pero lo que funcionó hoy te puede fundir mañana. Visualicen cómo llegar al kilómetro 42 y prepárense para el maratón practicando consistencia, congruencia y cohesión. Una planeación estratégica bien ejecutada habilita la sostenibilidad del negocio. No es fácil, pero citando a Arjona, “siempre lo fácil me duró tan poco”.
¡Compártenos tu experiencia!


También puedes leer en nuestro blog:
https://www.astrolab.mx/crecimiento-sostenido-no-es-una-estrategia-y-ser-el-numero-uno-no-es-un-proposito/
https://www.astrolab.mx/lo-que-sucede-cuando-dos-areas-no-estan-alineadas-a-una-estrategia/
Una lectura rápida que te ayude sobre los pasos de la planeación estratégica en Forbes: www.forbes.com/sites/aileron/2011/10/25/five-steps-to-a-strategic-plan/amp/
Ve más allá, lee HBR’s 10 Must Reads on Strategy.


Si tienes alguna duda, deja un comentario en la parte de abajo y platícame cómo puedo ayudarte.
¡Hasta la próxima!

Sobre la autora

Azul Marturet

Líder de Estrategia & Consultora Sr.

Azul ha unido fuerzas con Astrolab para impulsar las soluciones de consultoría. Azul cree en el potencial inmenso de las personas, que con la estrategia, herramientas y procesos adecuados son capaces de lograr lo extraordinario. ✨



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