Hacia el segundo semestre del 2021

Por: Óscar Ramírez

Estamos casi a mitad de año y el escenario de negocios en 2021 ya es diferente. Salvo acontecimientos inesperados y en México un escenario electoral incierto en julio, podemos mirar hacia adelante para dar forma al futuro.

En los negocios, la crisis de COVID-19 desató una ola de cambios. Uno de ellos es que la transformación, que antes se veía como un ideal, es un imperativo. El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, señaló en abril de 2020 que “hemos visto dos años de transformación digital en dos meses”. 

Lo vemos con nuestros clientes, quienes se han enfocado en hacer innovaciones en sus áreas comerciales, con el uso de inteligencia artificial y a través del aprendizaje híbrido. Lo vemos en el uso de la tecnología, la digitalización y las nuevas formas de trabajo. 

Ahora el reto a corto plazo es pasar de reaccionar a la crisis, a construir e institucionalizar lo que se ha hecho bien. Eso significa mejorar los modelos comerciales digitales, establecer opciones virtuales como norma, personalizar la experiencia del cliente, identificar e invertir en productos de próxima generación. 

¿En qué ponemos nuestra atención?

Para todos, habrá una necesidad urgente de invertir en el desarrollo de capacidades del personal. En 2018, el Foro Económico Mundial estimó que más de la mitad de los empleados necesitarían una “re-capacitación” para 2022. 

La evidencia muestra que capacitar al personal actual tiene altos retornos de inversión, fomenta la lealtad, la satisfacción del cliente y la percepción positiva de la marca. Para ello es fundamental saber qué habilidades se necesitan, ofrecer oportunidades de aprendizaje híbrido y hacer experimentos con tecnología que complemente las plataformas oficiales. 

El otro gran reto de este segundo semestre de 2021 será el regreso a las oficinas. Según McKinsey, más del 20 por ciento de la fuerza laboral global podría trabajar la mayor parte de su tiempo de forma remota, y ser igual de eficaz. Esto es cierto no solo por la crisis de COVID-19, sino también porque los avances en la automatización y la digitalización lo hicieron posible.

Sin embargo, el regreso a la oficina no será una cuestión de simplemente abrir la puerta. Quedan algunas dudas en ese sentido: 

  1. ¿Cuál va a ser el rol de la oficina, que tradicionalmente es el núcleo de la cultura y sentido de pertenencia de las empresas?
  2. ¿Cómo deberíamos rediseñar los espacios físicos?
  3. ¿De qué manera suplimos las interacciones casuales de oficina y la comunicación informal?
  4. ¿Cómo podríamos desarrollar al personal para que se adapte a los requisitos de automatización, digitalización y otras tecnologías?
  5. ¿Qué aporta exactamente la oficina a la organización?

Desde una posición optimista, en Astrolab creemos que podríamos aprovechar esta coyuntura para lograr los cambios que hemos soñado a través de los años. Tú, ¿qué opinas?

Sobre el autor

Óscar Ramírez

Cofundador & CMO

Óscar cree que estamos hechos para crear y que el futuro del trabajo exige re-aprender a planear, colaborar y liderar a otros. 🙌


Fecha:
12 de mayo de 2021


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