¿Cómo funciona el cambio en pequeñas empresas?

Por: Óscar Ramírez

El mundo está cambiando todo el tiempo: física, social y económicamente. Es un proceso que ha ocurrido desde el inicio de los tiempos y que continuará hasta el final.

Ahora bien, como dice Adizes, a mayor cantidad y velocidad de los cambios, mayor cantidad y complejidad de problemas. Esto es aplicable para el escenario de negocios. Hoy las organizaciones tienen grandes dificultades para establecer una nueva estrategia, cambiar una línea de productos o hasta la cultura. Las empresas pequeñas no son la excepción.

cambio

En la oficina de Pepe están adaptando un nuevo sistema de trabajo. Su emprendimiento tiene entre 4 ó 5 años y, aunque va muy bien, Pepe cree que podrían ir mejor. En parte, él piensa que no han aprendido a colaborar en equipo. Siguen trabajando en silos y eso que son apenas 14 personas en la empresa.

Cuando Pepe me platicó la oportunidad que veía en su equipo, le pedí que pusiera atención en el proceso de adquisición de este nuevo sistema. Me interesaba particularmente entender cómo reaccionarían los colaboradores de una PYME a lo que parecía ‘un cambio mínimo’.

Todo empezó cuando un miembro del emprendimiento puso la idea sobre la mesa:

–Oigan, fui a un taller este fin de semana y mostraron este sistema de trabajo que está funcionando muy bien en otras organizaciones.

–A ver, platícame más.

Pepe se ganchó con la idea.

–Me parece muy interesante, ¿cómo ves si tú y yo nos aventamos el libro?

Entre los dos investigaron el sistema, analizaron si era factible y convencieron a un tercero, al líder de operaciones. Con tres pensando sobre lo mismo, hicieron un plan y decidieron presentarlo a Fernando, que dirige la parte comercial, para que él lo implementara con su equipo.

–¡Suena bien! Si Fernando lo ejecuta con su gente, podríamos experimentar y analizar cómo funciona en realidad.

¿Qué implicaba para Fernando? Dejar algunas responsabilidades pero también ceder el poder. A la larga le ahorraría tiempo y energía en toma de decisiones que no son importantes. ¿Qué implicaba para el equipo de Fernando? Trabajar con mayor libertad, mayor autonomía y también mayores responsabilidades.

Mi amigo Pepe decidió mantenerse al margen. No quería imponer algo a la fuerza. Fernando aceptó adaptar el sistema con su equipo.

¿Qué pasó después?

A la hora de bajar la idea, Fernando se topó con los primeros problemas.

En el primer intento, fracasó porque no estaban todos los miembros del equipo. Como no estaba todo el liderazgo a bordo, parecía que no tenía el soporte necesario de los socios y de Pepe. Ese día interrumpió la junta y reagendó.

En el segundo intento, una vez con todos en la sala de juntas, presentó la nueva forma de operar, pero olvidó hablar de los por qués. Incluso no comentó nada sobre cómo era el sistema y los beneficios para el trabajo de cada miembro. Cuenta Pepe que, desde el minuto uno, vio la resistencia en la postura corporal de los involucrados y en algunas observaciones que hacían como:

–Pero esto va a tomar más tiempo, ¿no?

–Oye, pero algunas de las funciones se traslapan, ¿no estamos duplicando el trabajo?

–¿Estás seguro que yo soy el mejor para ejecutar esta parte? No sé nada de ese tema.

Fernando pidió una tercera oportunidad.

Para el tercer intento, se preparó. Imprimió el material y lo pegó en la pared.

–¡Esto es lo que vamos a hacer y no está fácil, les quiero pedir su colaboración!

Empezó con una historia de éxito de otra compañía que ya había adaptado este sistema, anunció una agenda e incluso pidió a Pepe que diera un mensaje inspirador como cierre.

–¿Reaccionó mejor la gente? -le pregunté a Pepe.

–No -me respondió con mucha calma, y agregó- pero con los días fuimos notando cambios.

Con el paso de las semanas, el equipo de Fernando notó la diferencia. No solamente se sentían más autónomos sino que eran mucho más rápidos. Pepe estaba muy satisfecho porque en pocas semanas, empezó a ver la diferencia.

Da mucho miedo promover el cambio. En parte porque la gente puede reaccionar de forma negativa. Pero si empresas como la de Pepe no tomaran ese tipo de riesgos, probablemente se podrían quedar atoradas en la intención sin subirse al tren del cambio.


Me encantaría escuchar más historias de cómo funciona el cambio en otras organizaciones. Si en tu empresa has logrado dominar el cambio, compárteme cómo lo hiciste.

Sobre el autor

Óscar Ramírez

Cofundador & CMO

Óscar cree que estamos hechos para crear y que el futuro del trabajo exige re-aprender a planear, colaborar y liderar a otros. 🙌



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