Adaptarse o morir

Por: Azul Marturet

Nos encontramos ante una situación inusual. Pareciera que durante los últimos meses hemos estamos viviendo dentro de la película más taquillera de Hollywood. Y como si todo lo que ha pasado a nuestro alrededor fuera poco, ahora están comenzando a hacerse evidentes los efectos inquietantes de una recesión.

Al miedo e incertidumbre se le suma la inestabilidad económica, una baja en inversión, consumo y olas masivas de despidos y desempleo. Nadie podía predecir con certeza que esto sucedería en el 2020, pero de haberlo sabido ¿qué hubieras hecho para proteger tu negocio y tu rol en la compañía?

«La generación del fracaso»

Antes de responder a la pregunta anterior, quisiera que reflexionaras que somos una generación muy particular (en lo personal, me gusta delimitar a las generaciones no por año de nacimiento, si no por compatibilidad de mentalidad y un contexto sociocultural e histórico compartido). Quizás somos la primera que ha estado tan familiarizada con la adopción y aprendizaje del fracaso.

Cuando generaciones pasadas veían el fracaso como el fin del juego, e inclusive querían evitarlo a toda costa (o pretender que no existía), nosotros hemos aprendido a reconocer que existe y adoptarlo para nuestro aprendizaje, mejora y para impulsar nuestras victorias. Sabiendo que existe el fracaso, planeamos pensando en medidas de contingencia que puedan irnos protegiendo contra el golpe. Incluso ya es bastante normal que en entrevistas de trabajo te pregunten, ¿cuál ha sido tu mayor fracaso y qué aprendiste de ello?

Ahora lo reprochable no es fracasar en sí, si no dejar la carrera antes de terminarla porque te tropezaste en el camino. Esto se debe a que el entorno en el que vivimos es más volátil, cambiante e impredecible que nunca. A la vuelta de la esquina hay nuevas tecnologías, servicios y tendencias culturales que no podemos predecir y que van a cambiar todo como lo conocemos.

Ha llegado el momento de probar de lo que somos capaces

Este año, al dar la vuelta en aquella esquina nos enfrentamos a situaciones desfavorables- una pandemia global, el cierre de fronteras y turismo, industrias enteras paralizadas, sistemas de salud colapsando, protestas masivas, tensión política…por nombrar algunas.

Pero al ser parte de esta generación tenemos una ventaja, y es que nosotros sabemos navegar ante lo incierto y adaptarnos a situaciones adversas. Sabemos cómo agarrar el pico de una ola y surfearla hasta la orilla para aprovechar el impulso, y también sabemos cómo levantarnos cuando sufrimos una brutal caída de la tabla. Hemos estado practicando el arte de la resiliencia esperando la prueba máxima, que parece ahora estar frente a nosotros.

La nueva realidad nos exige adaptarnos

Ante esta nueva realidad, la regla de supervivencia sigue siendo la misma- adaptarse o morir. Existen quienes mientras crecían iban parchando sus operaciones para sostener el crecimiento, pero no planearon en miras a crear una organización ágil y responsiva. Estos probablemente tienen una organización robusta y lenta, que hacen que la toma y ejecución de las decisiones sean más lentas y requieran esfuerzo excesivo.

En una u otra medida, los efectos de una recesión nos llegan a todos, pero quienes se adelantaron a esta nueva manera de trabajar dejan fluir su creatividad, innovación y ambición para lograr lo extraordinario.

Probablemente nadie sabía con precisión qué el 2020 iba a ser como está siendo. Y aunque nos tocó vivir una este año, no olvidemos que las recesiones son cíclicas- lo que significa que esta no es la primera y que no será la última.

Además, las recesiones no son eternas. La clave está en reconocer que debemos construir nuestros planes pensando en el éxito, pero también teniendo en mente la probabilidad del fracaso. Para hacer esto tenemos que adoptar desde nuestra cultura la agilidad, flexibilidad e innovación.

Haz que tus equipos sean ágiles, creativos, colaborativos, resilientes e invierte en una plataforma que promueva la innovación para nuevos productos, procesos y hasta nuevos modelos de negocios. A veces una idea es el boleto dorado para asegurar la supervivencia de toda una empresa.

¿Qué podemos hacer para estar listos cuando las recesiones llegan?

Primero y fundamental es reconocer que existen.

Después preparar a las personas a que sepan cómo actuar ante estas situaciones nunca antes vistas, tomando medidas como:

  1. Invertir tiempo en generar una cultura ágil, responsiva, innovadora y transparente. Mantenernos acostumbrados al cambio y poder adoptarlo de una manera ordenada va a hacer las transformaciones mucho más fluidas y la carga emocional mucho menor
  2. Hacer la prueba de ácido frecuentemente con mis productos, servicios y entrega de valor. Es necesario validar de forma constante si las tendencias me confirman que sigo atendiendo una necesidad de los clientes
  3. Diseñar e implementar plataformas de innovación que promuevan las ideas desde todas las áreas de la organización. En conjunto con tu cultura, permitirá darle vida a las ideas más prometedoras que en algunos casos hasta pueden ser nuevas unidades de negocios
  4. Hacer una buena selección de talento desde el perfilamiento de los candidatos. Es muy común buscar los perfiles pensando exclusivamente en las actividades que se necesitan realizar, pero es importante además considerar aquellas habilidades transversales (tales como liderazgo, comunicación, pensamiento crítico, inteligencia emocional, negociación, adaptabilidad, entre otras) que harán que una persona destaque en cualquier rol que se le presente. Las actividades puntuales cambian y queremos personas que sean capaces de adaptarse y seguir entregando valor
  5. Promover un flujo de información confiable y veloz para facilitar la toma de decisiones con información real
  6. Asegurar un flujo de toma de decisiones claro y transparente, en el que todos entiendan a quién recurrir según la situación
  7. Invertir en plataformas tecnológicas, en su seguridad y en mantenerlas actualizadas para mantener tu negocio conectado y vigente
  8. Desarrollarme a mí y a mi gente para adquirir el hábito de siempre aprender, enseñar y elevar su perfil

Nuestra supervivencia depende de las decisiones que tomamos día a día

Te dejo con una última metáfora (como habrás notado, casi no me gustan): Para gozar de largos años de buena salud y bienestar, mantenemos a nuestro cuerpo con una alimentación balanceada, ejercicio, hidratación y un buen descanso, porque conocemos las consecuencias de no hacerlo.

Para las organizaciones es lo mismo, no podemos pretender que equipos, líderes y proyectos que no han tenido buenos hábitos durante años, sobrevivan sin ningún rasguño cuando los problemas comiencen.

Nutramos a nuestras organizaciones con una cultura resiliente, y preparémoslas para adaptarse en los escenarios adversos y asegurar una vida larga y sostenible para el negocio.


Los dejo con algunos artículos por si quieren leer un poco más sobre el tema:

En este artículo, «The Most Innovative Companies 2020: The Serial Innovation Imperative», BCG nos comparte qué hacen bien las empresas más innovadoras.

Este otro artículo, «Building a Game-Changing Talent Strategy» por HBR, brinda un ejemplo sobre como distintas empresas construyeron su estrategia de talento para sostener su crecimiento.

Sobre la autora

Azul Marturet

Líder de Estrategia & Consultora Sr.

Azul ha unido fuerzas con Astrolab para impulsar las soluciones de consultoría. Azul cree en el potencial inmenso de las personas, que con la estrategia, herramientas y procesos adecuados son capaces de lograr lo extraordinario. ✨



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