Hace unos meses trabajé personalmente con el presidente del Consejo de una de las empresas más grandes de Guadalajara. El Director de Recursos Humanos de su empresa me pidió que le diera al presidente herramientas para estructurar mejor sus mensajes, sugerencias para ponerse menos nervioso y recomendaciones para improvisar con éxito.
“No me he atrevido a contar historias”
Lo que hice fue ver con él los temas del taller Inspira y del Influye distribuidos en varias sesiones de dos o tres horas: primero hablamos sobre sus necesidades concretas. Luego hablamos sobre el poder de las historias, sobre técnicas para estructurar el contenido de sus presentaciones y sobre su expresión corporal.
Durante la última sesión le pregunté que cómo le había ido contando historias. Su respuesta fue poco entusiasta:
-No he contado muchas. Siento que contar historias es sacarle la vuelta al punto. Siento que es distraer a los demás de lo verdaderamente importante.
Insistí en la importancia de hacerlo, pero entendí que era demasiado tarde para convencerlo. Su respuesta me desanimnó un poco y me hizo recordar un artículo que escribió Mark Schenk de Anecdote sobre un congreso al que asistió. A continuación te cuento la historia.
¿Quieres ser memorable? Atrévete a contar historias
En ese congreso hablaron varios expositores.
El primer expositor del día habló cumpliendo todas las recomendaciones que sueles encontrar en un libro sobre presentaciones: buena presencia, buenas slides, buen tono de voz… El problema es que su lenguaje había sido muy abstracto. Mark escribió en su libreta una frase que le había llamado la atención y que representaba el tono de toda su presentación:
-SAP ha estandarizado y simplificado sus procedimientos de gobernanza…
Después de este expositor habló Simon Sinek. Sinek contó una historia sobre un barista que había conocido en un Four Seasons y cómo se esforzaba por dar un excelente servicio al cliente porque tenía el apoyo de su jefe.
En la noche de ese día, Mark le preguntó a otros asistentes del congreso que cuál había sido su plática preferida. Todos dijeron que la de Simon Sinek. Peor tantito: muchos ni se acordaban de que antes de Simon Sinek había hablado alguien.
Contar historias puede requerir que te salgas de tu zona de confort, y quizá eso es lo que necesites.
Hace poco escuché un podcast donde una joven explicaba que iba a correr un maratón pero estaba poco motivada. Fue a comprarse unos tennis y el dependiente notó su falta de emoción. La mujer le confesó:
-Es que no tengo muchas ganas de correr ese maratón.
Entonces, el dependiente le contestó:
-Sí, pero piensa que la mejor versión de ti mismo está fuera de tu zona de confort.
¿Quieres que tu trabajo tenga más impacto? Sal de tu zona de confort y atrévete a contar historias.
No se como aplicará el contar historias para temas financieros,,
¡Hola Blanca! Esta estructura te puede ser muy útil: http://blog.astrolab.mx/pera-una-herramienta-para-comunicar-una-idea/ pues tiene espacio / lugar para datos.
Thank you for your sharing. I am worried that I lack creative ideas. It is your article that makes me full of hope. Thank you. But, I have a question, can you help me?
I don’t think the title of your article matches the content lol. Just kidding, mainly because I had some doubts after reading the article.