El que tenga la misión más fuerte gana

Por: Andrés Oliveros

En Before you Quit your Job de Robert Kiyosaki (que leí tarde: después de renunciar), el autor cuenta cómo le extrañaba ver que los soldados del Vietcong luchaban con más entrega y más pasión que los soldados de Vietnam del sur. Entendí escribió, que aquél que tiene una misión más fuerte, gana.

La misión de una persona o de una empresa es factor clave a la hora de planear y hacer proyecciones, y su existencia, claridad y fuerza determinan en buena forma si esa persona o empresa alcanzan sus estrellas o se quedan dentro del promedio. Un caso de éxito que demuestra esto es General Electric.

En 1981, General Electric nombró CEO a Jack Welch. Y Welch era duro pero claro en sus intenciones: desde el principio de su liderazgo se propuso cerrar todas las divisiones que no eran la número uno o dos de su industria. Además, cada año corría al 10% de sus gerentes con peores evaluaciones. Cuando se retiró de CEO, el valor de GE había aumentado en un 4000%.

Nadie llega a ser el mejor o uno de los mejores sin una misión fuerte. Son demasiadas las decisiones que nos alejan de esos primeros lugares, y todos tenemos un tiempo limitado que nos obliga a ser precisos e incisivos. Sí, es importante que aprendamos a equivocarnos y que nos equivoquemos en algunas de esas decisiones. Pero esos errores tendrán poco valor si no nos despiertan o no nos acercan a donde queremos llegar.

Si tú y tu empresa tienen clara la dirección -y es una dirección cuyo camino está lleno de luchas y de batallas-, será más fácil que consigas el apoyo de las personas indicadas, ya sean tus colaboradores, empleados o clientes. Esto es así porque ser conscientes de nuestra misión nos da un sentido, y ese sentido se transpira en todo lo que hacemos. Dice Annette Simmons que el tono, las expresiones faciales y el lenguaje corporal siempre revelarán tus pensamientos y creencias. No es fácil esconder lo que sentimos. Y si se trata de algo que nos emociona aún será más difícil.

Con las empresas sucede algo parecido: es más probable que los empleados y los clientes se pongan la camiseta de la empresa si los directivos establecen una misión fuerte y clara que todo mundo conozca y todo mundo haga suya.

Sobre el autor

Andrés Oliveros

Cofundador & RP

Andrés es testigo de cómo se desperdicia muchísimo tiempo, talento y energía en las organizaciones por operar como lo hacían en el siglo pasado. Desde el 2012 se dedica a ayudarle a líderes y a equipos en empresas globales a mejorar cómo aprenden, se comunican y colaboran para destrabar el potencial de sus colaboradores y así ayudar a crear comunidades más humanas. 💬



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