3 razones por las que el discurso de despedida de Obama será recordado por años

Por: Óscar Ramírez

El martes de esta semana, Barack Obama se despidió del pueblo americano con un discurso que seguramente será recordado por mucho tiempo. En el discurso, Obama resumió los logros de su administración, advirtió sobre algunos retos que enfrenta el pueblo norteamericano y pidió que la gente siguiera creyendo en los ideales fundacionales del país.

Obama suele ser un excelente orador, pero en algunas ocasiones va más allá y se comunica de forma trascendente, hablándole no sólo a los que lo escuchan en el presente sino también a los que vuelvan al texto dentro de años o décadas. El discurso del martes -ante una audiencia expectante y ante la incertidumbre de eventos violentos recientes y del gobierno de Trump-, cae en esta categoría.

El script del discurso que la Casa Blanca envió a los medios es un texto de 4500 palabras. El orador promedio -tú y yo- hablamos entre 120 y 180 palabras por minuto. Bajo esta regla, una persona tardaría entre 25 y 37 minutos para expresar oralmente su mensaje, pero Obama dio su discurso en poco más de 50 minutos. La gente aplaudía cada dos o tres párrafos (en total, casi 100 aplausos durante su discurso), y al final se volvió loca.

Podríamos pensar que ser un buen orador es una cualidad innata, pero eso le quitaría mérito a Obama, y nos quitaría a nosotros la responsabilidad de trabajar nuestra comunicación oral. La alternativa a esa creencia es ponerle atención a los que hablan bien y dilucidar las técnicas detrás de esas habilidades.

Hagamos eso con el discurso de Obama.

3 razones por las que el discurso de despedida de Obama será recordado por años

A grandes rasgos, y dando por sentado su capacidad de expresión corporal, su serenidad al hablar, la emoción con que transmite sus ideas y su retención mental -no veo que voltee a ver hojas de apoyo-, hay tres elementos del discurso que lo harán memorable (todas las traducciones son mías):

1. Todo su mensaje gira en torno a una idea central

Lo anuncia desde el principio (“el cambio sucede cuando personas ordinarias se involucran, participan y se unen para demandarlo”), explica los retos que tiene la democracia actualmente, y cierra pidiéndoles que sigan creyendo en esto.

2. Da ejemplos que fundamentan sus ideas

Los ejemplos pueden ser cortos (“[la creencia central de nuestro país] es lo que empujó a los inmigrantes y refugiados a través de los océanos y a través del Río Grande. Es lo que empujó a las mujeres a pelear por el voto. Es lo que empoderó a los trabajadores a organizarse…”), o largos, cuando habla del calentamiento global como un ejemplo de la necesidad de respetar la ciencia y los datos a la hora de debatir.

3. Hay un llamado a la acción muy claro, vinculado a su idea central

El llamado es: cree y participa (“la democracia te necesita. No sólo cuando hay una elección, o cuando un interés tuyo está en juego, sino toda tu vida. Si estás cansado de discutir con extraños en internet, habla con alguien en la vida real. Si algo necesita ser reparado, ponte los zapatos y coordina a otros. Si estás decepcionado con tus representantes, agarra una libreta, junta firmas, y postúlate…”). Obama se asegura de darte un camino a seguir. El resto de la responsabilidad es tuya.


Piensa en estas tres ideas a la hora de preparar tu siguiente presentación, y verás cómo tienes mucho más impacto -y por más tiempo- en tu audiencia.

Sobre el autor

Óscar Ramírez

Cofundador & CMO

Óscar cree que estamos hechos para crear y que el futuro del trabajo exige re-aprender a planear, colaborar y liderar a otros. 🙌



Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.

Suscribir
Notificar de
1 Comentario
Inline Feedbacks
View all comments
Blanca Niño
3 años atrás

Estaría perfecto tener esa habilidad

Más historias como esta
Ver todas las historias