La comunicación dentro de una organización

Por: Jorge Ríos

La comunicación siempre ha sido vital en cualquier ámbito de nuestra vida.
Tanto así que, para poder crecer en nuestras vidas la comunicación juega un papel muy importante, como dijo Tony Robbins, “en el mundo moderno, la calidad de vida es calidad de la comunicación”.

Esto a su vez, no está exento de errores muy puntuales que nos pueden afectar al momento de querer transmitir información que consideramos importante.

La comunicación dentro de una organización tiende a tener algunos factores muy importantes, que, dicho sea de paso, no debería afectar el buen uso de la misma. Dichos factores pueden ser jerárquicos, por un mal uso de nuestro lenguaje o simplemente por la personalidad de cada individuo.

Errores que afectan la comunicación

Hay diferentes tipos de errores de comunicación muy comunes dentro de las organizaciones.
Uno de ellos (el más común) es el que cometen aquellas personas que, por tener una personalidad demasiado introvertida, no llegan a comunicar las cosas que piensan, ya sea por pena a equivocarse o por imaginar que su opinión no es validad por un orden jerárquico existente. Por esto, la persona prefiere guardarse todo aquello que creó en su mente al momento de recibir información o alguna indicación.
Dentro de este “no hablar” hay tres vertientes diferentes que pueden causar conflicto para sí mismo y tal vez, la perdida de una o varias buenas ideas dentro de la organización.

Primer vertiente

La primera vertiente es que, una persona después de no comunicar a quien debía, busque un desahogo con alguien más. Esto hará que se cree un teléfono descompuesto y el mensaje termine por tergiversarse de una manera incorrecta.

Segunda vertiente

La segunda opción concluye con una persona que, al no comunicar lo que pensaba, empiece a acumular demasiados pensamientos. Esto puede resultar en que en algún momento la persona explote porque piense que no se toman en cuenta sus ideas o decisiones dentro de la organización.

La tercera y la más común

Está sucede cuando simplemente esta persona no comunica lo que piensa, no lo hace con quién debía, no lo hace con terceros y jamás lo saca de ninguna manera. Esto crea la posibilidad de que tanto él como la organización en la que se encuentra terminen afectados. La persona termina por no participar o no aportar ideas, lo cual frenaría su crecimiento, y la organización se pierde de ideas que siempre terminan siendo necesarias.
Con lo anterior, no quiere decir que ser introvertido esté mal, sino que, nuestra personalidad no debe afectar nuestros canales de comunicación, ni definirnos. Debemos comunicar todo aquello que sea coherente y necesario para llegar a mejor puerto tanto en lo personal como dentro de nuestro entorno laboral.
Una buena comunicación nos puede abrir muchas puertas, nos puede volver más receptivos al cambio, así como a manejar de mejor manera cualquier situación.

“El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel que el que no sabe pensar”
-Pericles

Una comunicación efectiva depende de los mismos factores que la realidad misma, estos son tiempo (cuándo) y espacio (dónde), y a ellos se le agrega un tercer invitado, las formas, pero de ello hablaremos en otra ocasión.

Si tienes alguna duda, deja un comentario y con gusto te ayudaremos a responder tus preguntas.

Sobre el autor

Jorge Ríos

Jorge cree que una buena comunicación nos puede abrir muchas puertas, nos puede volver más receptivos al cambio, así como a manejar de mejor manera cualquier situación. 📢



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