El origen de la improversación regia

Por: Andrés Oliveros

Improversación, es decir, el resultado de mezclar improvisación con conversación, es común en la comunicación oral de negocios regiomontana. ¿Por qué?

En un episodio de The Office, David -el CFO de Dunder Mifflin- felicita a Michael Scott porque su sucursal obtuvo los mejores resultados del año. Después, David le hace unas preguntas:

-¿Cómo le hiciste para obtener esos resultados? ¿puedes compartir conmigo lo que haces?

A lo que Michael contesta con lo que él llama una improversación (improvisación + conversación):

 

La semana pasada fui al evento por el primer aniversario de Hagámoslo Bien, una iniciativa muy interesante que busca sensibilizar a la sociedad y moverla a que adopte la cultura de la legalidad. La celebración fue en Museo Marco y consistió en un panel donde representantes de seis organizaciones participantes compartieron palabras sobre lo sucedido en el año.

El patio central estaba lleno con medios y público en general. La organización estuvo impecable pero me perdí en(tre) las palabras de algunos expositores. Al final todos aplaudimos pero no estoy seguro cuántos quedaron removidos por las intervenciones de los panelistas.

El origen de la improversación regia

La improversación de la que habla Michael Scott es bastante común en la comunicación oral-de-negocios regiomontana (no sé si sea nacional). El impacto es tremendo pero prefiero hablar de lo que creo que es el origen. Se me ocurren tres diferentes:

1. Hablar es gratis

Nadie me cobra por hablar, así que hablaré todo lo que quiera. ¿Te ha pasado por la cabeza esta idea? Muy probablemente sí.

Sin embargo, el precio de hablar puede ser altísimo: nos puede costar la atención -recurso agotable- de los demás.

¿Te ha pasado que quieres convencer a alguien durante una conversación pero percibes que no estás siendo convincente? ¿qué sueles hacer? Al menos yo me pongo a hablar más, esperando lograr mi objetivo diciendo lo mismo con otras palabras.

A veces, esas palabras pueden ser necesarias pero las más de las veces se convierten en improversaciones.

2. Ordenar ideas es complicado

Durante el panel de Hagámoslo Bien, Alberto Fernández -Presidente de Coparmex y director de Hagámoslo Bien- hacía preguntas a los representantes de las organizaciones presentes. Por ejemplo:

-¿Qué fue lo que te inspiró a formar parte del Proyecto?

Américo, director del Instituto Brillamont, contó una experiencia muy concreta. Ellos llevaban algunos años trabajando sobre los mismos temas que Hagámoslo Bien promueve. Un día, una maestra del Instituto llegó corriendo a su oficina para platicarle sobre el Proyecto. Entonces Américo se puso en contacto con los organizadores para felicitarlos por la iniciativa y ponerse a sus órdenes.

Pero otros dieron respuestas muy genéricas y ambiguas. Parecía que tomaban el micrófono y empezaban a improversar.

Unas horas después hice un dibujo en mi computadora que pretendía explicar porqué hablamos así (el círculo completo corresponde al 100% de nuestras intervenciones, ya sea de motu propio o en forma de respuesta):

Cuando queremos decir algo, solemos empezar a decir lo primero que se nos ocurre.

Después, puede ser que nos demos cuenta de que no estamos diciendo lo que realmente queríamos decir. Pero no podemos dejar de hablar porque nos veríamos tontos. ¿Qué hacemos? Seguimos hablando mientras pensamos qué es lo que verdaderamente queremos decir.

Finalmente puede ser que se nos ocurran las palabras correctas y entonces las decimos.

Y esto fomenta muchas improversaciones.

3. No tenemos los mejores estándares de comunicación oral en Monterrey

Monterrey es lo que es en gran parte por el esfuerzo industrial de finales del siglo XIX y principios del XX por un grupo de empresarios muy humanos y muy conservadores.

Esa huella -ese ADN- puede ser una explicación que aclare el bajo perfil que suelen tener los directores de empresas regias, y ese bajo perfil puede llevar a creer a esos directores que su personalidad y su comunicación interpersonal no son importantes. En un sistema industrial, los procesos están muy definidos y hay poco espacio para la creatividad.

Pero las cosas han cambiado. Además de ser capital industrial también es referencia en comercio, servicios y tecnología, y para seguir desarrollándonos como tal necesitamos revalorar la innovación, el trabajo en equipo y el tema humano -entre otros-. Mejorar los hábitos de comunicación interpersonal es un esfuerzo en esa dirección.

Podemos -puedes- empezar por disminuir las improversaciones y fomentar conversaciones con contenido claro y emocional.

Sobre el autor

Andrés Oliveros

Cofundador & RP

Andrés es testigo de cómo se desperdicia muchísimo tiempo, talento y energía en las organizaciones por operar como lo hacían en el siglo pasado. Desde el 2012 se dedica a ayudarle a líderes y a equipos en empresas globales a mejorar cómo aprenden, se comunican y colaboran para destrabar el potencial de sus colaboradores y así ayudar a crear comunidades más humanas. 💬


Fecha:
11 de noviembre de 2014

Categoría:
Learning


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