Algo que le dé sentido al trabajo (extra)ordinario

Por: Andrés Oliveros

Ayer le pregunté a Mariana -la directora de operaciones de una cadena de farmacias- qué tan importante era para ella que toda la operación conociera y entendiera el propósito y la estrategia de su empresa.

-Es de lo que pido mis limosnas Andrés.

Según investigué su expresión, se refiere a que el tema es MUY importante para ella. Me quedé pensando en esto mientras manejaba a casa de mis padres. ¿Qué hará que esto sea tan importante para ella? ¿cuáles son los riesgos de no hacerlo bien? Cuando llegué, mi padre estaba viendo Saving Private Ryan, una de mis películas favoritas, así que me quedé a acompañarlo un rato.

No quiero arruinárselas, pero la película sigue a un pelotón norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial en su búsqueda por encontrar al soldado Ryan (Matt Damon), avisarle que sus tres hermanos habían fallecido en la guerra, y comunicarle una orden del General del ejército norteamericano: que volviera a su casa con su madre viuda.

Casi al final de la película lo encuentran en un pueblito francés, defendiendo un puente con un grupo de soldados norteamericanos. El capitán John Miller (Tom Hanks) le explica qué hacen ahí y porqué tiene que irse con ellos. Ryan se opone diciendo que ahora sus únicos hermanos están ahí con él.

John Miller y el sargento Mike Horvath se alejan unos pasos para pensar qué hacer. El resto del pelotón está ansioso por irse sin Ryan, pero Mike Horvath reflexiona y dice:

Parte de mí cree que él tiene razón. Quiere quedarse; vamos a dejarlo aquí. Pero otra parte de mí piensa: ¿qué pasa si nos quedamos y milagrosamente salimos vivos de aquí? Algún día podríamos mirar atrás y decir que salvar al soldado Ryan fue lo único decente que sacamos de toda esta porquería de guerra.

A esto, John Miller contesta: Mierda. Y en la siguiente escena vemos al pelotón preparándose para defender el puente junto con Ryan.

Me puse a pensar en Mariana y su trabajo. Más concretamente, pensé en todos los empleados de la operación (cajeros, especialistas en medicina, repartidores) que dependen de él, y en todos los problemas y dilemas a los que se han de enfrentar cada semana, cada día, cada hora.

¿Sonrío o no sonrío al cliente?

¿Cumplo el proceso de inventario lo mejor que puedo o lo hago a medias?

¿Vale la pena esforzarme por llegar temprano el día de hoy a la farmacia, aunque esté lloviendo?

¿Debo dar más de mí aunque esté cansado?

Entonces entendí lo de las limosnas de Mariana:

¿Qué pasaría si todas las personas esa empresa entendieran el propósito de la organización (suponiendo que es uno noble, al igual que resultó rescatar al soldado Ryan)?

¿Qué pasaría si todos tuvieran algo por lo cuál esforzarse y dar su mejor esfuerzo?

Una forma de hacer esto involucra encender conversaciones a lo largo de la organización en torno a historias de personas, empleados y familias que se han beneficiado de las farmacias.

Estoy seguro que esa empresa tendría otra cara… y el doble de sucursales.

Sobre el autor

Andrés Oliveros

Cofundador & RP

Andrés es testigo de cómo se desperdicia muchísimo tiempo, talento y energía en las organizaciones por operar como lo hacían en el siglo pasado. Desde el 2012 se dedica a ayudarle a líderes y a equipos en empresas globales a mejorar cómo aprenden, se comunican y colaboran para destrabar el potencial de sus colaboradores y así ayudar a crear comunidades más humanas. 💬



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